lunes, 12 de enero de 2009

Luego de bajarse del caballo

Desensillar y desembridar

Pasa los riendas por encima del cuello y tomo lo dirección de salida, conservando lo distancia con el caballo que te preceda. Si metes al caballo directamente en el box, empieza por desensillarlo y luego desembrídalo. Si lo dejas atado fuera del box, fija la testera de la cabezada de cuadra alrededor del cuello. Desembrídalo y coloca lo cabezada en su sitio. Luego desensíllalo.


Secarlo

En invierno, debes secar al caballo minuciosamente en cuanto retires la montura. Fricciónalo con un buen puñado de paja limpia y seca (que renovarás siempre que sea necesario) o con una toalla.


Que hacer luego de bajarse del caballo


Pasarle la esponja

Cuando el caballo trabaja, suda mucho. En verano, dúchalo y pásale una esponja por la zona de la montura, el paso de cincha, la nuca y los montantes de la cabezada de cuadra y la muserola. A continuación, hazlo caminar al sol (puedes llevarlo a pacer si el monitor está de acuerdo). Cuando esté seco, mételo en el box.


Vigilar los pies

Vuelve a examinar el estado de los pies y de la herradura: es muy importante si regresas de paseo. Vigila los pies y las manos. Comprueba que no se haya metido ninguna piedra en las herraduras, ni haya ningún cuerpo extraño hundido en la capa córnea. No te olvides de verificar que las herraduras estén bien fijas. Ahora ya puedes despedirte del caballo e ir a colocar los arneses en la guarnicionería.

lunes, 24 de noviembre de 2008

El falabella

El falabella nació en Argentina a partir de pequeños shetlands y de un minúsculo semental pura sangre. Por desgracia, no puede montarse: su esqueleto es demasiado ligero.


El falabella lleva con orgullo el título de caballo más pequeño del mundo. Sin embargo, tiene todas las características de un caballo grande: las mismas reacciones, idéntica necesidad de vivir en el prado, el mismo amor por la libertad... Su carácter es similar al de un verdadero caballo: amistoso, vivo, inteligente y amante de la compañía de sus semejantes.



Origen del caballo falabella



La primera pregunta que nos planteamos al verlo es cómo ha podido nacer un équido tan diminuto. Evidentemente, fue posible gracias a la intervención del hombre. Su historia comenzó a principios del siglo xx. En un rancho cercano a Buenos Aires, un criador excéntrico, llamado Falabella, se entretenía haciendo extraños experimentos.



A fuerza de cruces, parece ser que primero creó caballos azules y luego caballos gigantes. No se sabe si se trata de una leyenda o de una realidad. El caso es que a continuación creó un caballo... enano, yesta vezera una realidad palpable.


¿Su receta? Shetlands muy pequeños y un semental pura sangre minúsculo. Luego redujo el tamaño del falabella cruzando los ejemplares más pequeños y fijó el carácter del enanismo mediante cruces consanguíneos intensivos. Uno de los individuos más pequeños jamás obtenido fue la yegua Sugar Dumpling, con unas dimensiones increíbles: ¡51 cm y 13,5 kg!

martes, 11 de noviembre de 2008

Productos para lustrar el pelaje del caballo

Champúes

Los fabricantes de champúes saben hasta qué punto les gusta a los jinetes presumir de caba¬llo. Para ello han sacado al mercado una gran variedad de productos que embellecen, pero que también cuidan, revitolizon y regeneran el pelo. Pueden contener vitaminas, extractos de plantas, flores o frutos, aceites... El aceite de caléndula sanea la epidermis y atenúa el prurito; el aceite esencial de Melaleuca alternifolia ale¡a las moscas; el aceite de nuez de coco y la grasa de karité son nutritivos y protegen el pelo seco, etc. Los champúes también pueden adaptarse a cada color de capa.

Todos ellos desprenden un aroma agradable, forman una espuma suave y se enjuagan con facilidad. Existe una gran variedad para cada tipo de pelo y crin. Puedes conseguir dichos artículos en las tiendas de equitación, pero los que venden los veterinarios suelen ofrecer más garantías. De cualquier forma, siempre tienes que comprobar que el champú haya sido testado por un laboratorio farmacéutico.



Que productos usar para lustrar el pelaje del caballo



Abrillantadores y bálsamos protectores

Cuando no puedas duchar a tu compañero porque hace frío, pero quieres que «brille» debido a que tienes que participar en un concurso o en una presentación, puedes recurrir a productos alternativos al champú. Los limpiadores en seco eliminan fácilmente la grasa, el polvo, los parásitos y las manchas que afean la capa; también dan lustre a las marcas blancas. Se presentan envasados en tarros, en forma de vaporizador y con toallitas humedecidas. Elige el más adecuado para tu caballo, según tenga la capa clara u oscura.

Conviene utilizarlos lo menos posible porque secan mucho el pelo y pueden irritar la piel. Existen bálsamos protectores que hidratan el pelo o, como mínimo, que mejoran temporalmente su aspecto, así como suavizantes para la crin y para la cola. Dichos suavizantes, que no requieren enjuagado, tornan las crines más flexibles y sedosas.

También pueden tener propiedades reparadoras. Por último, existen quitamanchas que acaban con las manchas más rebeldes de los caballos claros. Los équidos no tienen nada que envidiar a los humanos en el tema de los productos de belleza.

viernes, 24 de octubre de 2008

Andar a caballo

Hay que enseñar al caballo, cuando es muy joven, a dejarse llevar de la mano. En las yeguadas se acostumbra pronto a los potros a ir de la cuerda, haciendo que sigan a su madre, que lleva puesta la cabezada de cuadra. Esto facilita enormemente el posterior trabajo a la mano.


Si no se educa temprano al caballo, no se acostumbrará a que lo manejen: reaccionará en todo momento a la mano que lo sostiene, pasará delante del jinete, tirará, se pondrá de manos y se espantará. Esta situación resulta peligrosa. Es inútil intentar resolver el problema por la fuerza, ya que, si se entra en ese juego, ganará el animal, pues es mucho más fuerte que el hombre.



Como aprender a andar a caballo


Para enseñar a caminar de la mano a tu caballo, ya sea joven o adulto, te hará falta la ayuda de otro jinete y de un caballo tranquilo que le sirva de modelo y de «locomotora». Sigúelo a una distancia suficiente e incita a tu compañero a imitarlo, a la vez que acompañas las acciones con la voz: «¡Vamos!», «¡Ooh!», «¡Trote!», etc.


Tras varias sesiones, empieza a sacar de paseo a tu caballo de la mano, solo, por los inmediaciones de su box o dentro de su cercado, y luego por trayectos que le resulten familiares. Dedica mucho tiempo a este aprendizaje, pues es lo base de la obediencia y la confianza de tu caballo hacia ti. El diálogo que se establezca entre ambos influirá en vuestra relación.

martes, 7 de octubre de 2008

Girar y trotar con el caballo

A partir del momento en que el caballo sepa andar y pararse, enséñale a girar. No olvides que un équido necesita espacio para maniobrar. Prevé un espacio suficiente y hazlo girar tanto hacia ti como hacia el exterior.



Una vez asumido el control de la dirección y de la marcha, enseña a tu caballo a caminar de forma franca cuando te mantengas a la altura de su espalda, pero también a andar detrás de ti con la cuerda o con las riendas largas.


Como hacer para girar y trotar con el caballo



Debe seguirte y mantenerse atento a tus indicaciones sin pisarte, como si estuviera unido a ti por un hilo invisible. A continuación, pasa a trabajar el trote: primero, algunos trancos, seguidos de una caída al paso y de una parada.



Describe un círculo amplio y luego una línea recta seguida de un semicírculo. Haz siempre una parada tras el trote, a fin de que el caballo no se imagine que irá rápido y lejos de este modo. Llegados a este punto, tu caballo está listo para una presentación en un concurso morfológico o de aires. ¡Enhorabuena!

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Como se monta un caballo

Cómo se monta el caballo

Existen dos formas de montar a caballo: la americana o vaquera y la inglesa. La diferencia es la manera de sujetar las riendas y la postura adoptada por el jinete.



Al caballo se sube por su lado izquierdo. El jinete deberá colocar su pie izquierdo sobre el estribo, se agarra a las riendas y las crines (pelo largo del cuello del caballo) y con un impulso se sienta en la montura o recado. Ésta va sujeta al caballo por la cincha. No debemos temer que cuando vayamos en el caballo la silla se caiga hacia uno de los lados ya que está lo suficientemente apretada como para que no se mueva al trotar o galopar.



La postura que adoptamos una vez arriba es la clave para que el paseo sea un éxito o un fracaso. Hay que ir lo más derecho posible, es importante mantener la zona lumbar extendida, los hombros erguidos y el pecho hacia fuera. Las piernas deben ir recogidas, pero no mucho; el peón ajusta los estribos a la altura que cada persona necesita. Las rodillas van flexionadas, de manera que al apoyarse en los estribos y extenderlas el jinete quede levantado de la silla.



En el estribo sólo apoyaremos la parte delantera del pie, el talón debe ir hacia abajo. Una vez arriba, hay que apoyar el peso del cuerpo en los pies, nunca en la silla. De esta forma podremos amortiguar los continuos saltos y conseguimos sujetar al caballo cuando se mueve, evitando caernos hacia los lados. En la postura inglesa, el jinete va levantado de la silla siguiendo el ritmo del paso del caballo.



Como se monta un caballo de campo



Para que el animal comience a caminar, debemos golpearle con los talones suavemente y sin miedo —sobre todo eso—, sin sacar los pies de los estribos.



Lo dirigimos con la brida. Ésta está integrada por las riendas, el bocado y la cabezada.



En una monta americana el jinete sujeta las riendas con una sola mano.

En ambos casos el animal se dirige de una misma manera, para girar el jinete tira de la rienda del mismo lado y así el hocico del caballo indica el lugar al que debe ir y su caballo recibe una ligera presión de la rienda contraria.



Al mismo tiempo, hay que apretar con la rodilla contraria sobre la costilla del caballo y espolearle con el talón del lado hacia el que se va a girar.


El caballo tiene tres formas de moverse: paso, trote y galope. El primero, el paso, es el ritmo normal del animal al andar. En el trote, el caballo corre suavemente, y el galope es cuando está corriendo.


Para detener la marcha del caballo, tiramos de ambas riendas simultáneamente, con firmeza, pero no violentamente, hacia atrás.


A la vez debemos mantener el cuerpo apoyado equitativamente sobre los estribos.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Desparasitar al caballo

Desde la desaparición de los grandes depredadores, los parásitos se han convertido en los principales enemigos de los caballos. Para garantizar el bienestar y la salud de tu compañero, debes desparasitarlo.


En estado salvaje, los caballos pacen moviéndose en grandes espacios y rara vez se ven infestados de parásitos.


Sin embargo, al domesticarlos y confinarlos en pastos reducidos, el hombre ha incrementado notablemente esta amenaza. Estos huéspedes indeseables son de distintos tipos: existen lombrices redondas y lombrices planas.


Cada cuanto tiempo desparasitar al caballo


Para luchar contra los parásitos, debes desparasitar regularmente a tu compañero. Si vive en el box y no sale nunca al prado, basta con hacerlo dos veces al año. Si lo sueltas a menudo en un paddock o en un prado, debes tratarlo con más frecuencia, al menos tres veces al año.


Conviene desparasitar codo tres meses a los caballos que viven en el prado y o las yeguas de cría, y cada dos meses a los potros, a partir de las cuatro o seis semanas de vida.